Kaixo Euskadi

Foto de Iker Merodio

A punto he estado de titular este texto con un “Agur ETA”. A punto de ceder, por costumbre, el papel principal a quien no puede merecerlo. ETA deja las armas, sí. Pero ETA no es la protagonista de este día. La última banda terrorista de Europa ya ha chupado demasiada cámara en los últimos 50 años a base de odio y sangre. 829 muertos, cientos de familias rotas. Nunca podremos olvidar el dolor de las víctimas, el miedo constante de políticos y periodistas, el forzado silencio de quien no puede hablar con libertad. Eso, y confieso que hoy me apetece ser optimista, se acabó.

Quiero creer, respirar tranquilo y confiar. Aunque ETA no merezca mi confianza, Euskadi sí la merece. Los vascos la merecen. La herida de ETA va más allá de un rastro de muerte. Su terrorismo ha provocado una mancha hasta ahora imborrable sobre la sociedad vasca, una mancha que seguía a cada ciudadano de Euskadi (incluso de toda la llamada Euskal Herria) allá donde pusieran un pie. Decir “soy de Bilbao”, de Donostia, de Vitoria, de Zarautz o de Eibar no provocaba la misma reacción que un “soy de Cuenca”.

Leer más de esta entrada

De lenguas y euros

Anonadado me encontraba pensando en la posibilidad de coincidir con el PP en política lingüística. “Que no, hombre, qué dices”, pensaba para mis adentros. “Algo falla ahí”, insistía. Por suerte para mi salud mental, sí, algo fallaba. En efecto, me parece un despilfarro el gasto en la traducción simultánea a las tres lenguas cooficiales en el Senado. La cantidad destinada a contratar a los traductores, aunque pequeña (apenas un 0,6% del presupuesto sin necesidad de aumentarlo), no debería estar destinándose a una tarea en absoluto imprescindible y que sólo beneficia a los de siempre. Y es que en España, pese al desconocimiento general, no existen “solamente” cuatro lenguas propias, sino siete. Siete lenguas nacidas, salvo el euskara, del Latín.

Leer más de esta entrada

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.